Nuestras identidades se nombran

Hoy Argentina sumó a sus documentos de identidad la posibilidad de elegir un tercer “sexo” marcado con el signo “X”.  Esta nueva categoría pretende englobar a todas las personas que no nos identificamos dentro de la F o la M. Abrazamos en su alegría a quienes hoy recibieron su DNI y a les que van a poder recibirlo con esta medida. Sin embargo, muches de nosotres seguimos quedando afuera. 

Entre quienes no somos varones ni mujeres, elegimos para nombrarnos diferentes categorías identitarias. ⁠La gran mayoría de ellas no son una X, ni lo que ésta comprende según el decreto: “no binaria, indeterminada, no especificada, indefinida, no informada, autopercibida, no consignada; u otra”.

Una tercera categoría, decidida desde el Estado,  borra nuestra diversidad y las múltiples vivencias de quienes nos identificamos por fuera del binario masculino o femenino. Al ubicarnos a todos, todas y todes bajo una única categoría se nos margina a la encriptación identitaria, mientras se jerarquiza a la M y la F que sí acceden al derecho a ser nombradas específicamente.

Este signo pretende sujetar nuestras vivencias individuales dentro de un conjunto impreciso.  En nuestros documentos, al igual que sucede hoy, no se leerán nuestras identidades. En cada instancia de nuestra vida cotidiana se verá un signo X que no refleja quiénes somos. 

Así, este decreto colabora con el borramiento sistemático y continuado que viene practicando la sociedad sobre nuestras identidades. Desde antes de la colonización existen en Abya Yala, múltiples maneras de percibir el género y muchas de ellas no son binarias. Visibilizar las identidades no binarias en nuestros territorios, requiere señalar las prácticas coloniales de borramiento identitario que desde hace más de 500 años se siguen replicando. 

Esta medida, que nos impone una X como identidad, desoye nuestras demandas históricas. Travestis, lesbianas, marikas y otres luchamos contra la criminalización de nuestras identidades. Al calor de estas luchas, hace 9 años logramos la sanción de la Ley de Identidad de Género, pero con su implementación binaria muches quedamos excluides. Este decreto es una nueva forma de implementación que  sigue dejando afuera a la mayoría de  nosotres. 

La LIG define la identidad de género como la “vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente”. La autopercepción no puede ser determinada por una institución. Sólo documentos con un campo abierto y optativo que cada cual pueda completar, permitirán el reconocimiento de nuestras identidades.

El principal argumento del Estado a favor del uso de la X, se trata de la norma internacional aceptada para viajar en avión con el DNI que funciona como documento de viaje dentro de países del Mercosur. Recordamos que de conformidad con estándares internacionales de derechos humanos, los Estados no pueden excusarse en el contenido de una norma con el fin de negar el acceso a un derecho.

Desde hace tiempo existen en Argentina DNI que no son documentos de viaje. Por la implementación que se le da a la LIG, las personas migrantes se ven excluidas de la posibilidad de usar su DNI para viajar. Para muches de nosotres, el ejercicio del derecho a la identidad a través de un DNI, como documento de uso diario, es muchísimo más importante que viajar sin tener pasaporte, cuando muches de nosotres no tenemos la posibilidad económica de salir del país. 

Debería dejarse a elección de cada persona si prefiere tener un DNI que no sirva como documento de viaje pero que sí le permita consignar su identidad de manera visible para la vida cotidiana, o si prefiere reservarse la posibilidad de viajar con el DNI aunque esto implique no poder consignar su identidad.

Desde #TodesConDNI venimos trabajando por el pleno cumplimiento de la Ley de Identidad de Género y los tratados internacionales de #DDHH. Investigamos y difundimos información, asesoramos en lo legal y administrativo, y acompañamos desde lo afectivo a quienes inician trámites de rectificación registral. También a quienes han rectificado sus DNI a F o M pero ven vulnerados sus derechos por la falta de cruzamiento de datos. Además, a quienes quieren hacer valer su derecho al trato digno y el respeto a la identidad más allá de no haber rectificado el DNI (Art. 12 LIG). Estas problemáticas, así como las barreras específicas con las que se enfrentan les migrantes y les menores de edad, son algunas de las cuestiones que debería abordar el Estado para lograr una mejor implementación de la Ley de Identidad de Género.

A partir de la experiencia del trabajo territorial y conociendo las limitaciones técnicas de los DNI actuales, intentamos en reiteradas oportunidades ofrecer al Estado una perspectiva situada de las problemáticas y necesidades de nuestro colectivo, que reconozca nuestras identidades y avance en materia de derechos para nuestra comunidad.

Esperábamos otra respuesta, ya que la CIDH recomienda a los Estados consultar con organizaciones de la sociedad civil, pero nuestra propuesta no tuvo lugar y el Estado siguió trabajando de espaldas a muchas de las personas a las que afectan sus medidas.  Generando políticas públicas para nosotres sin muches de nosotres se ha llegado a un decreto que no resuelve la falta de reconocimiento de la mayoría de las identidades.

Esto resulta particularmente grave en un contexto de avanzada de sectores antiderechos. Los crímenes de odio no cesan, y los esfuerzos por contenerlos, así como por buscar a las personas desaparecidas son siempre insuficientes. #DondeEstaTehuel 

Al mismo tiempo, se han presentado diversos proyectos de ley contra el uso del lenguaje “inclusivo”, priorizando la supuesta defensa de la tradición lingüística por encima del reconocimiento identitario. En muchos casos se requiere de este tipo de lenguaje para nombrarnos: el pronombre “elle” es parte importante de la construcción identitaria de muches de nosotres. Buscan así borrarnos a través del lenguaje, sacarnos la posibilidad de representación y de reconocimiento de existencia social y frente al Estado. 

Ante estos intentos de anulación de nuestras identidades, las políticas públicas deberían reforzar su reconocimiento en lugar de seguir invisibilizándonos. Una guía sobre DDHH y ESI publicada recientemente desde Educ.ar utiliza únicamente los géneros femenino y masculino, desestimando la existencia de quienes no nos identificamos con ellos. Incluso aclara textualmente: “La elección que hemos tomado implica que no se podrá abarcar la totalidad y diversidad de las identidades que conforman a nuestra sociedad”.

Esta misma actitud se traduce en políticas públicas como la anunciada hoy, que nos imponen desde el Estado categorías de género sin atender a los procesos comunitarios  y a las categorías identitarias construidas por nosotres. El rol del Estado es importante, no porque deseemos su validación para construir nuestras identidades, sino porque las políticas públicas hacen a nuestras condiciones de posibilidad para existir en el cotidiano. El libre ejercicio de la identidad de género construye sentido en los vínculos sociales cotidianos y hace a nuestro tránsito en el mundo, en la escuela, las instituciones barriales, el sistema de salud, los ámbitos laborales, la calle.

Hasta tanto se reconozca la identidad específica de cada une de nosotres, el Estado seguirá vulnerando nuestros #derechoshumanos. Desde #TodesConDNI, junto a muches otres activistas, seguiremos trabajando por el reconocimiento de nuestras identidades y el pleno cumplimiento de la Ley de Identidad de Género.